El caso está relacionado con los derechos de retransmisión de cuatro Mundiales

DIEGO NAVARRO (@diegolza)

La Fiscalía General de Suiza entrevistó formalmente este lunes al exsecretario general de la FIFA, Jérôme Valcke, y al actual presidente del Paris Saint-GermainNasser Al-Khelaifi, así como también un empresario deportivo cuyo nombre no fue revelado, por su presunta participación en un caso de corrupción relacionado con la designación de los derechos de emisión de los Mundiales de Fútbol de 2018, 2022, 2026 y 2030.

Dichas entrevistas formaban parte de la última ronda de declaraciones preliminares. La fiscalía aseguró que los tres sospechosos serán interrogados nuevamente en una audiencia final. Una vez finalizadas las averiguaciones, el órgano judicial de Berna, la capital suiza, decidirá si presentar acusaciones formales o abandonar el caso.

En concreto, la investigación, abierta en marzo de 2017, busca determinar si Valcke aceptó sobornos por parte de Al-Khelaifi y del tercer implicado a cambio de conceder los derechos de retransmisión los mencionados Mundiales en ciertas regiones. Valcke es además sospechoso de fraude, malversación y falsificación de documentos.

Por su parte, Al-Khelaifi, también presidente de la cadena de televisión catarí BeIN Sports, estaría siendo investigado específicamente con relación a los Mundiales de 2026 y 2030. El magnate catarí ya fue interrogado por las autoridades suizas hace dos años por este mismo caso.

El fiscal presume que BeIN Sports consiguió los derechos de emisión exclusivos de dichas competiciones en Oriente Medio y el Norte de África de manera fraudulenta. AparentementeAl-Khelaifi habría realizado pagos por valor de un millón de euros a una compañía cuyo único beneficiario Valcke, además de regalarle una casa de lujo en Sardinia, Italia.

También resulta sospechoso para los investigadores los 480 millones de euros que pagó BeIN a la FIFA para obtener los derechos de los Mundiales 2026 y 2030. BeIN no tenía competidores en Oriente Medio en el momento que adquirió los derechos, por lo que la suma que desembolsaron parece estar muy por encima del valor de mercado, más aún sabiendo que la cadena televisiva desembolsó solamente 300 millones de euros para transmitir los Mundiales de 2018 y 2022.

Jérôme Valcke (izquierda) y Nasser Al-Khelaifi (derecha)

De confirmarse los cargos, sería un segundo gran golpe a la credibilidad y reputación de la FIFA, después del FIFA Gate en 2015. Este caso de corrupción, entre otras medidas, resultó en la suspensión de 8 años a los entonces presidentes de la FIFA y la UEFA, Joseph Blatter y Michel Platini, respectivamente.

El FIFA Gate también sembró la duda sobre la legitimidad de la elección de las sedes de las Copas del Mundo de 2018 en Rusia y 2022 en Catar. A pesar del revuelo, las autoridades no han encontrado pruebas concluyentes que confirmen el supuesto fraude y, por tanto, ambos países pudieron seguir adelante con la organización de los torneos.

Si bien el caso no está relacionado bajo ningún concepto con el PSG, una acusación formal podría suponer un terremoto dentro del club parisino debido a la estrecha amistad entre Al-Khelaifi y el Emir de Catar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani.

Al Thani es el verdadero dueño del equipo francés, mientras que Al-Khelaifi es el presidente delegado. Se especula que, en el peor de los casos, el jeque podría amenazar con abandonar el club como represalia, una táctica que Al Thani ya ha utilizado recientemente.

Y es que Al-Khelaifi está bajo investigación en Francia por un caso similar y Al Thani ya ha amenazado con cancelar un contrato militar valorado en 2 billones de euros con una compañía francesa si las averiguaciones continúan. Al-Khelaifi es sospechoso de haber intentado sobornar al expresidente de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), Lamine Diack, para conseguir que Catar fuera la sede del Mundial de Atletismo en 2017.

Los lazos comerciales entre Francia y Catar vienen desde la etapa de Nicolas Sarkozy como presidente del país galo. De hecho, la compra del PSG, equipo del cual Sarkozy es hincha, en junio de 2011 ha sido vista como parte de la estrategia de Catar para hacerse con el Mundial en 2022.

En noviembre de 2010, un mes antes de la votación para definir la sede de dicho torneo, Al Thani, Sarkozy y Platini se reunieron en París. Luego de esa reunión, Platini, quien hasta ese momento había apoyado la candidatura de Estados Unidos, votaría por Catar. Y, seis meses después, el jeque compraría el PSG.

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