Un gran Real Madrid derrotó al Galatasaray con gol de Kroos y sigue con vida en Europa

DIEGO NAVARRO (@diegolza)

Galatasaray, 0: Muslera (8); Mariano (4), Luyindama (4), Marcao (5), Nagatomo (5); Donk (5), Nzonzi (4), Belhanda (3), Seri (4); Babel (6) y Andone (6).

Real Madrid, 1: Courtois (8); Carvajal (6), Ramos (6), Varane (6), Marcelo (7); Casemiro (6); Kroos (8), Valverde(7), Benzema (9),Hazard (9) y Rodrygo (6).

Gol: Toni Kroos, min 18.

Un Real Madrid urgido y cuestionado, con Zidane y sus vacas sagradas a la cabeza, derrotó por la mínima al Galatasaray en el infierno de Estambul. Si bien el marcador no lo reflejó, los blancos dieron un auténtico baño de fútbol al equipo turco, ofreciendo su mejor versión en mucho tiempo y en su competición fetiche, la Liga de Campeones.

Y es que sus campeones volvieron a serlo. Hazard fue el Hazard del Chelsea, rompiendo caderas junto a Benzema como sesión de salsa casino. Kroos fue el Kroos de las tres Champions seguidas, al igual que Marcelo. Y Courtois, disfrazado de Hombre Vitruvio, hizo olvidar a Keylor Navas por primera vez con sus estiradas.

El equipo merengue salió en tromba después de un pistoletazo inicial que apenas se escuchó en la ensordecedora caldera del Ali Same Yen. Sin embargo, tras diez minutos de empuje merengue, el Galatasaray fue quien tuvo las mejores ocasiones, forzando a Courtois – como un fénix renacido de sus propias cenizas – a realizar dos atajadas dignas de su trayectoria en el Chelsea y por las cuales el Madrid dejó ir a Keylor Navas para entregarle la titularidad indiscutible.

Como Rocky, el Madrid respondió a los golpes de su rival turco con dos tiros tibios de Rodrygo y Benzema a las manos de un Muslera que ni se inmutó. Pero a la tercera fue la vencida. Tal cual obreros, Benzema y Hazard – éste último con un genial desmarque sin balón ante su marcador para ofrecerse al francés – derribaron el muro local con otra construcción: una pared que acabaría pintando Kroos con un gol cerca de la escuadra.

De ahí en adelante, el naranja y amarillo de la grada contrastaba con el dominio blanco marcado por una constante esta temporada – Benzema, que rozó el segundo – y dos muy esperados advenimientos, los de Hazard – asistidor en el gol – y Courtois, que registró una tercera parada de mérito antes del descanso.

El guion de la película no cambió en la segunda parte, con Benzema rápidamente retomando su rol protagónico al exigirle a Muslera una mano milagrosa para marcador apretado.  Un milagro que luego se extendió al resto de la portería cuando, luego de una combinación del trío estrella de la noche Kroos-Benzema-Hazard, el belga sacó a bailar a Muslera pero su tiro besó el travesaño.

Los de Zidane insistieron hasta el final ante un Galatasaray sin ideas, pero se estrellaron ante un gran Muslera, quien no fue suficiente para quitarle los tres puntos a un Madrid que sigue más que vivo en Europa.

Foto de Ricardo Nogueira/Eurasia Sport Images/Getty Images.

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